Las cámaras analógicas suelen tener una resolución de video limitada y requieren cables separados para la alimentación y la transmisión de video.
Las cámaras IP tienen una mayor resolución de video y suelen tener funciones avanzadas.
En resumen, las cámaras IP son más avanzadas y versátiles que las cámaras analógicas, pero también son más costosas. Las cámaras analógicas pueden ser una opción adecuada para entornos con requerimientos de seguridad básicos y un presupuesto más ajustado, mientras que las cámaras IP son ideales para entornos más exigentes y sofisticados.